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Leche y
derivados
El primer grupo de alimentos de interés es el de la
leche y sus derivados, esto se debe a que
la leche es un alimento con un alto valor nutricional por poseer una composición completa a nivel de macro-nutrientes y el primer alimento que recibes al nacer. La leche es un líquido segregado por las glándulas mamarias de las hembras de los mamíferos que contiene todos los nutrientes que requiere un recién nacido, así como sustancias que fortalecen su sistema inmunológico.
En el caso de los seres humanos, después de la
leche materna, se consume la leche de vaca por
la semejanza en composición química que mantienen ambos tipos de leche. Con el consumo de leche quedan incluidos los derivados el yogurt y el queso. Entre los derivados también están la mantequilla y la crema, aunque estos últimos son ricos en grasa y están incluidos en el grupo de las grasas y azúcares por lo que su consumo debe ser moderado. Los helados, también son derivados de la leche, aunque en su composición existen más ingredientes.
Actualmente, existen en el mercado una gran
variedad de productos lácteos, no sólo provenientes
de leche de vaca, sino de otras especies como las ovejas y las cabras.
Composición Química de la leche y sus Derivados
La leche es una emulsión de aceite en agua que
contiene 3.5 a 4% de grasa. Además de la grasa de la leche, la fase de la
grasa contiene vitaminas liposolubles o solubles en grasa, fosfolípidos,
carotenoides y colesterol, mientras que la fase acuosa contiene proteínas,
sales minerales, azúcar (lactosa) y vitaminas hidrosolubles o solubles en agua.
Tanto la leche como sus derivados son ricos en
proteínas y calcio fundamentalmente, aunque también contienen otros nutrientes
como la lactosa, fósforo y vitaminas A, D y del grupo B. De aquí que su consumo
sea tan importante en la dieta. La composición de la leche puede variar
dependiendo de factores como la raza del animal, el tipo de alimentación, el
clima y hora de la ordeña.
Procesado Industrial
La leche es un alimento perecedero, por lo que debe
ser procesada para conservarla por más tiempo y asegurar que es inocua para su
consumo. El tratamiento térmico al que se somete la leche destruye
microorganismos patógenos, así como las enzimas que pudieran afectar sus
características organolépticas.
Cuando la leche está recién ordeñada, recibe el
nombre de leche fresca y tiene dos microorganismos de interés, el Microbacterium
tuberculosis que provoca la tuberculosis y la Coxiella burnettii
responsable de la fiebre Q. Para destruirlos, la leche se somete a un
tratamiento térmico a 71°C – 72°C durante 15 – 20 segundos en un proceso
conocido como pasteurización. Bajo estas condiciones también se inactiva
la fosfatasa alcalina, enzima presente en la leche, por lo que la
medición de la inactivación de esta enzima sirve como indicador de una adecuada
pasteurización. La leche pasteurizada aún tiene presencia de ciertos
microorganismos no patógenos que pueden fermentarla, por lo que sólo puede
conservarse unos días en refrigeración.
Para poder conservar la leche por más tiempo, se
desarrollo el proceso de ultra-pasteurización que consiste en calentar
la leche a 145°C – 160°C durante 1 – 4 segundos destruyendo todos los
microorganismos, así como enzimas termo-resistentes. El producto obtenido puede
conservarse sin refrigeración durante varios meses siempre y cuando el envase
no se abra. Este proceso es conocido como UHT por sus siglas en inglés “Ultra
High Temperature”.
Con la finalidad de mantener estable la emulsión de la leche durante el
procesado industrial, ésta es homogeneizada. El proceso de homogeneización
consiste en calentar la leche para posteriormente pasarla a través de una
válvula en condiciones de presión y disminuir el tamaño de las partículas de
grasa. Esto evita que se separe posteriormente la grasa en forma de nata.
Características Físicas y Organolépticas de la Leche
Las características físicas y organolépticas de la
leche dependen en gran medida de su composición. El ingrediente mayoritario es
el agua, y la leche forma un sistema coloidal de tres fases con ella: solución,
suspensión y emulsión. En solución están los carbohidratos
específicamente la lactosa, así como los minerales y algunas vitaminas
hidrosolubles; las proteínas están en suspensión; y la grasa forma una emulsión
con el agua.
Las propiedades físicas de la leche se encuentran
resumidas en la tabla a continuación:
Las características organolépticas de la
leche como el color, el sabor, olor y textura son evaluadas por el consumidor y
determinan su aceptación o rechazo.
La leche se caracteriza por ser un líquido
de color blanco y opaco, la lactosa y los minerales le confieren
un sabor balanceado entre lo ligeramente dulce y ligeramente salado. Las
proteínas que se encuentran en suspensión, ayudan a balancear el sabor. La
palatabilidad o sensación bucal de la leche, relacionada con su textura, se
debe a la emulsión formada con la grasa. Estas son las características
aceptables de la leche, las variaciones en el color, la generación de sabores a
rancio por acción de las lipasas, pérdidas de textura o la precipitación de los
sólidos, provocaría el rechazo a su compra.
Clasificación de la Leche
Existen diversos criterios de clasificación de la
leche asociados al proceso industrial al que haya sido sometida. Se puede
clasificar por:
a) Sus componentes
b) Por proceso térmico que haya recibido.
Si es en función de sus componentes, la leche se clasifica del siguiente
modo:
En función del proceso térmico que haya recibido la
leche, se clasifica en: pasteurizada y ultra-pasteurizada. La naturaleza
del tratamiento térmico fue descrita en el tema relacionado con el procesado
industrial.
Referencias
bibliográficas
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miércoles, 28 de octubre de 2015
Teoría de la Leche
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